martes, 11 de septiembre de 2007

Los Palavecino, Pioneros Salteños en el Oeste del Territorio Nacional del Chaco



Los criollos se dedican principalmente a la ganadería extensiva. Crían a los animales en el medio del monte donde tienen sus puestos con lo necesario para vivir por varios meses. Son muy buenos jinetes y en su vestimenta se destacan los gurdamontes (cuero que utilizan para proteger su cuerpo y el pecho del caballo de las espinas).
Estos criollos, cuyos antepasados arribaron al Oeste de Formosa y Chaco, procedentes de Santiago del Estero y de Salta, por desidiia y olvido de los sucesivos gobiernos, vieron marchitarse sus denodados esfuerzos por supervivir en territorios hostiles. No solamente los nativos sino el clima, la falta de caminos, de servicios de todo tipo, las largas distancias a centros poblados..., sin contar la ausencia absoluta de políticas gubernamentales, frustraron sus iniciativas.
Es una rica cultura que allí agoniza, que se debate entre innumerables dificultades, conservando aún usos y costumbres que llevaron sus mayores.
Esta foto es actual, de Nueva Pompeya.






Una vinculación con el Chaco casi centenaria (Publicada en el diario El Territorio, del 23 de febrero de 1986)


La familia Palavecino tiene una vinculación con el Chaco casi centenaria. Veamos: En el año 1899 llegaron a la extensa e inhóspita región del Oeste Chaqueño, conocida con el nombre de "El Impenetrable" o "El Desierto", religiosos venidos desde la Provincia de Salta que tenían la intención de atraer a los aborígenes del Chaco, que por entonces vagaban libremente por esta región.Y allá, a más de 500 km al NorOeste de la capital del Chaco -Resistencia-, el 1º de octubre de ese mismo año comenzó a funcionar una pequeña capilla dirigida por los misioneros, conocida con el nombre de Misión Nueva Pompeya, y bajo la responsabilidad del padre Bernabé Tambolleo.
Y allí quedó registrada la Partida Nº 2 de Nueva Pompeya, que dice así:
"En capilla San Antonio del Despunte, Departamento de Rivadavia, a día seis del mes de diciembre del año del Señor de mil ochocientos noventa y nueve, el padre misionero Fr. Bernabé Tambolleo O.M. bautizo bajo condición, puse óleo y crisma a un párvulo nacido el día dieciseis del mes de mayo del año del Señor de mil ochocientos noventa y siete a quien puso por nombre Rolendio, hijo legítimo de Rafael Palavecino y de Damiana Argañaráz vecinos del "Castigado", departamento de Caá Guazú; fue padrino Cayetano Argañaráz, vecino del mismo lugar a quien instruí del parentesco espiritual y demás obligaciones que como tal contraía y para que conste lo firmo, F. Bernabé Tambolleo".
Respecto a este registro, en el año 1984, quien esto escribe recibió una sorpresiva carta que reproducimos de seguido; dice así:
"Villa María, 27 de julio de 1984.
Al señor Carlos P. López Piacentini -3500- Resistencia (Chaco).
De mi mayor consideración: Con agradable sorpresa leí en el Tomo 2 de sus interesante libros "Historia de la Provincia del Chaco", Pág. 119, - "Bautismo en el Desierto verde" -, lo que a continuación resumo:
"Fue bautizado por el R.P. B. Tambolleo un párvulo a quien se le impuso el nombre de Rolendio, hijo legítimo de Rafael y Damiana Argañaráz, siendo padrino don Cayetano Argañaráz a quien se le impuso...etc".
Es mi proósito señor manifestarle que conozco toda la trayectoria de aquel párvulo que fuera bautizado ern la Capilla San Antonio del Despunte; hsta su muerte, ocurrida en Presidencia Roque Sáenz Peña el 19 de enero de 1978.
Sé de su llegada al Chaco en 1912, sé de sus luchas, sus anhelos, sus éxitos, sus frustraciones; como así también la de sus padres y varios familiares que vinieron y poblaron por vez primera el Chaco. Lo hicieron -y esto no es una figura retórica- a punta de cuchillo a los auténticos dueños de esos lugares.
Toda la historia la conozco por reseña oral y por la curiosidad que en mí despertó esa hazaña. Habían venido solos, por medios propios, nadie les dio una mano, salvo la invitación que la gobernación del Chaco había formulado.
Después el olvido, olvido que añun continúa. Hoy es posible ver que algunos pocos que quedan de esa patriada y sus descendientes, aquellos que vinieron de Salta, están cada día más pobres y olvidados.
Algunos de ricos ganaderos, hoy, han pasado a ser mano de obra en la cosecha de algodón. ¡Que ironía del destino! ¡pobres y olvidados! Estoy persuadido, señor, que esta gente, hizo patria a su manera, enla única que conocían.
Digo,señor que creo conocer algo de aquellos sucesos porque el que suscribe es uno de los seis hijos de don Rolendio Palavecino, don Rolendio amó entrañablemente el lugar donde después vivió toda su vida chaqueña y mantuvo, hasta sus últimos días el orgullo de ser salteño no solamente en espíritu sino también en costumbres y hábitos.
Por parecer impropio y porque mis padres no me perdonarían no deseo pedir homenajes a ellos -que sobradamente se lo merecen- pero sí señor, sería justicia recordar alguna vez a éstos "pioneros olvidados".
Sin otro particular, aprovecho la oportunidad para saludarlo con distinguida consideración y respeto.
Firma: Ing. D. Palavecino-DNI 7.418.873-Madrid 281-Barrio Santa Ana-Villa María-Córdoba

Este Blog es un "HOMENAJE" a los "Pioneros" que llevaron adelante una verdadera epopeya, que se agiganta cuando sabemos que nunca fueron apoyados, menos sostenidos, para llevar adelante su empresa. Ellos contribuyeron -ya lo hemos dicho- a proyectar a Formosa como una productora ganadera sustantiva.

Lo mismo podemos decir del Chaco. Ambas corrientes tienen un origen común y han debido superar peripecias semejantes.

A todos los que proceden de estas vertientes, nuestro afectuoso saludo y les anticipamos que pronto entregaremos otras notas sobre los "Palavecino".

























domingo, 9 de septiembre de 2007

Campañas Militares de Bosch y Obligado

ANTECEDENTES RELATIVOS A LAS EXPEDICIONES DE BOSCH y OBLIGADO

En 1880 la línea militar del Chaco se reducía a dos corrida de fortines paralelas y perpendiculares al río Paraná, situada una dentro del territorio santafecino y la otra en su límite norte, prolongadas hacia Santiago del Estero hasta tomar el río Salado (estas líneas habían sido planeadas en el año 1858); pero las colonias y obrajes, es decir, la zona poblada y rica, estaba situada sobre los ríos Paraná y paraguay, careciendo por ello de protección contra los indios, para obviar este peligro se situó a un batallón en Formosa y otro en Resistencia, ambos del regimiento 5 de infantería, y se reforzó Reconquista, también con infantería.
Con el pròpósito de explorar el interior del territorio del Chaco para situar nuevos destacamentos militares que protegieran las colonias y obrajes se dispuso la salida de dos expediciones simultáneas, en 1883, al mando de los coroneles Francisco Bosch (Gobernador de El Chaco) yManuel Obligado, jefe de la línea de frontera del Chaco austral en el norte de Santa Fé. La empresa a cargo de Bosch se realizaría con el regimiento 6 de infantería, recién creado (batallones 9 y 11 refundidos), tomando hacia el oeste de Resistencia en dos columnas, la de la derecha seguiría al oeste, y la izquierda hasta encontrar las fuerzas de Obligado, en proximidades del límite norte de Santa Fé. La expedición Obligado saldría en dos columnas, una de Resistencia y otra de Chilcas. Ambas expediciones debían tratar de someter a los indios, pero si se resistían los batirían.
Es de observar que tratándose de operaciones simultáneas y con objetivos iguales en un frente general no se haya designado un jefe común para ambas expediciones.

Campaña de Bosch
Con su regimiento y una comisión científica, llevando 320 hombres, 155 caballos (aumentados en la marcha con 365), 148 mulas y un arreo de hacienda para sesenta días, Bosch partía el 16 de abril de 1883. Antes, a principios de mes, había destacado hacia el sur al comandante Dionisio Alvarez con una compañía de cazadores, para batir al cacique Petizo -que incomodaba a las colonias del sur del Chaco- desembarcando aquel en colonia Ocampo (Santa Fé).

Napalpí.- En su avance al oeste Bosch combatió el 20 en Mala Mahué, rechazando a indios que no se sometieron; persiguiendo después al famoso cacique toba Juanelrai (el inglés), que huía con el ganado mayor y menor que poseía, pudo por fin obtener que éste se detuviera el 5 de mayo en Napalpí (después Racedo, 170 km al NO de Resistencia), y aceptara la lucha. Los indios estaban armados de fusiles, muchos de chispa y otros de precisión, aunque la mayoría todavía con arcos y flechas, no obstante lo cual el combate conducido por el propio coronel, con fuego a distancia, produjo la retirada de los salvajes, que dejaron un importante rebaño de vacunos, cabríos y lanares (800 animales), sin ninguna pérdida de Bosch. Siguió en seguida la expedición hacia el sur para tomar contacto con la columna Obligado en Pinaltá (Viruela); el 9 de mayo rechazó a otro cacique toba en el bosque al sur de Guayaibí; el 11 cambió el rumbo al sodoeste llegando a Pinaltá (noroeste de Ombú), punto también fijado para reunirse a la compañía Alvarez. Allí demoró hasta el 15; mientras patrullas exploraban y buscaban contacto con los jefes citados; de Alvarez se supo que había regresado de vuelta al río paraná; de Obligado no hubo noticias; este ya había partido de allí el 21 de abril.
Aquel día se prosiguió la marcha, ya de vuelta; desde el 17 el regimiento lo hizo a pie, por las grandes bajas sufridas en el ganado de uso militar, debidas a las marchas realizadas a través de campos anegados por las lluvias, y se quemaron los objetos menos necesarios a fin de aligerar a las tropas en una marcha que debía ser forzada, a fin de evitar el aumento de nivel de las aguas en esos terrenos impermeables con la prosecución de las lluvias. El 22 pasó el río Tapenagá, y, luego de salvar los siguientes arroyos, el 28 de mayo, después de 42 días, estaba de regreso en Resistencia. había hecho un itinerario en que se encerraban 200 leguas de territorio, perdiendo 624 animales de uso militar, debido a las marchas por la selva, en partes impenetrables y por las aguas estancadas en esas tierras bajas. Bosch informaba que los indios tenían "excelente puntería", obtenida en su práctica de la caza, y que sus armas habían sido logradas a cambio de plumas, pieles, tejidos, etc. entregados a los comerciantes de orillas del Paraná.

Campaña de Obligado.- Con 100 hombres de los regimientos 6 y 12 de caballería, tomados por mitad, con una mula de repuesto por plaza, y hacienda de consumo, etc., para dos meses, Obligado partía el 10 de abril de Reconquista. En tal oportunidad ordenó al teniente coronel José M. Uriburu, que llevando 150 hombres de su regimiento, el 12 de caballería, partiera de Chilcas (100 km. al oeste de Reconquista), hacia el norte, hasta Tacurú (límite con el Chaco), lugar que sería base de sus operaciones; dispuso también que el teniente coronel José M. Ferreyra saliera del sector de frontera a su cargo, desde Fortín Inca (30 km. al oeste de Tostado) hacia el noroeste, para reconocer el territorio de las márgenes del Salado, Por su parte, el coronel mismo, marchando primero al noroeste y luego al norte por entre bañados, llegaba el 16 de abril al campo del Ombú, desde donde trató de tomar contacto con Bosch; el 17 llegó a Pinaltá, donde debía reunirse con aquel, según lo covenido; esperó allí cuatro días y como no tuviera noticias -pues Bosch venía muy retrasado-, el 21 siguió la marcha hacia el noroeste para ponerse a la altura de la columna de Uriburu, llegando a las lagunas de la Encrucijada el 23. Su propósito era situarse al flanco de Uriburu para encerrar a los indios mocovíes entre los tobas -sus enemigos- al norte, los campos impenetrables del Salado al oeste, la tropa de Uriburu al sur y la suya al este. desde Encrucijada destacó, como Uriburu de Tacurú -punto alcanzado por este el 21-, numerosas y sucesivas patrullas de efectivos no superiores a 50 hombres, hacia distintas direcciones, para reducir a los indios o batirlos, si se mostraban rebeldes. Esto fue lo general, por lo cual se produjeron numerosos pequeños combates, en que los indios, a pesar de su manifiesta superioridad numérica y de contar con armas de fuego modernas, fueron siempre derrotados, con bajas, y pérdidas de ganado mayor y menor, debiendo dispersarse. Luego de esto, Obligado baja al sur, llegando a Tacurú el 22; de aquí salen de regreso, el 26, Uriburu, y Obligado, el 1º de junio, a su pesar, por el estado de las cabalgaduras y lo avanzado de la estación de las lluvias, llegando a Reconquista el 16. En su campaña estas tropas marcharon muchas semanas por esteros y cañadones anegados, y en unos 400 km con las cabalgaduras de tiro, para conservarlas. La columna Ferreyra marchó primero al nor-noroeste y luego al oeste llegando a Añatuya.
Obligado informaba que los territorios recorridos en el centro del Chaco austral, por la falta de declive y desagùes y la tierra gredosalitroa, no se presentaban para la agricultura, salvo pequeñas zonas, y que quedaban incomunicados en épocas de lluvias; expresaba que tampoco se prestaban para establecer una línea de fortines de norte a sur perpendiculares al río bermejo.
En estas campañas simultáneas, las operaciones se realizaron en un frente que al partir fue de unos 400 km., para las cinco columnas, y que se fue cerrando hasta comprender sólo 130 km. -de Toro a Tacurú- para las cuatro columnas de la derecha, siendo mucho mayor el de las fracciones adelantadas.
Consecuencias.- Como reesultado de estas operaciones, si bien el territorio había sido reconocido y estudiado -lo último por la comisión científica- y los indios perseguidos, batidos y privados de recursos, éstos en su mayoría quedaron en el norte protegidos en los bosques.

De "Historia de las Guerras Argentinas" (tomo II) de Félix best, Graficsur S.R.L. . Pcia de Buenos Aires - 1983.