
Los criollos se dedican principalmente a la ganadería extensiva. Crían a los animales en el medio del monte donde tienen sus puestos con lo necesario para vivir por varios meses. Son muy buenos jinetes y en su vestimenta se destacan los gurdamontes (cuero que utilizan para proteger su cuerpo y el pecho del caballo de las espinas).
Estos criollos, cuyos antepasados arribaron al Oeste de Formosa y Chaco, procedentes de Santiago del Estero y de Salta, por desidiia y olvido de los sucesivos gobiernos, vieron marchitarse sus denodados esfuerzos por supervivir en territorios hostiles. No solamente los nativos sino el clima, la falta de caminos, de servicios de todo tipo, las largas distancias a centros poblados..., sin contar la ausencia absoluta de políticas gubernamentales, frustraron sus iniciativas.
Es una rica cultura que allí agoniza, que se debate entre innumerables dificultades, conservando aún usos y costumbres que llevaron sus mayores.
Esta foto es actual, de Nueva Pompeya.
Una vinculación con el Chaco casi centenaria (Publicada en el diario El Territorio, del 23 de febrero de 1986)
La familia Palavecino tiene una vinculación con el Chaco casi centenaria. Veamos: En el año 1899 llegaron a la extensa e inhóspita región del Oeste Chaqueño, conocida con el nombre de "El Impenetrable" o "El Desierto", religiosos venidos desde la Provincia de Salta que tenían la intención de atraer a los aborígenes del Chaco, que por entonces vagaban libremente por esta región.Y allá, a más de 500 km al NorOeste de la capital del Chaco -Resistencia-, el 1º de octubre de ese mismo año comenzó a funcionar una pequeña capilla dirigida por los misioneros, conocida con el nombre de Misión Nueva Pompeya, y bajo la responsabilidad del padre Bernabé Tambolleo.
Y allí quedó registrada la Partida Nº 2 de Nueva Pompeya, que dice así:
"En capilla San Antonio del Despunte, Departamento de Rivadavia, a día seis del mes de diciembre del año del Señor de mil ochocientos noventa y nueve, el padre misionero Fr. Bernabé Tambolleo O.M. bautizo bajo condición, puse óleo y crisma a un párvulo nacido el día dieciseis del mes de mayo del año del Señor de mil ochocientos noventa y siete a quien puso por nombre Rolendio, hijo legítimo de Rafael Palavecino y de Damiana Argañaráz vecinos del "Castigado", departamento de Caá Guazú; fue padrino Cayetano Argañaráz, vecino del mismo lugar a quien instruí del parentesco espiritual y demás obligaciones que como tal contraía y para que conste lo firmo, F. Bernabé Tambolleo".
Respecto a este registro, en el año 1984, quien esto escribe recibió una sorpresiva carta que reproducimos de seguido; dice así:
"Villa María, 27 de julio de 1984.
Al señor Carlos P. López Piacentini -3500- Resistencia (Chaco).
De mi mayor consideración: Con agradable sorpresa leí en el Tomo 2 de sus interesante libros "Historia de la Provincia del Chaco", Pág. 119, - "Bautismo en el Desierto verde" -, lo que a continuación resumo:
"Fue bautizado por el R.P. B. Tambolleo un párvulo a quien se le impuso el nombre de Rolendio, hijo legítimo de Rafael y Damiana Argañaráz, siendo padrino don Cayetano Argañaráz a quien se le impuso...etc".
Es mi proósito señor manifestarle que conozco toda la trayectoria de aquel párvulo que fuera bautizado ern la Capilla San Antonio del Despunte; hsta su muerte, ocurrida en Presidencia Roque Sáenz Peña el 19 de enero de 1978.
Sé de su llegada al Chaco en 1912, sé de sus luchas, sus anhelos, sus éxitos, sus frustraciones; como así también la de sus padres y varios familiares que vinieron y poblaron por vez primera el Chaco. Lo hicieron -y esto no es una figura retórica- a punta de cuchillo a los auténticos dueños de esos lugares.
Toda la historia la conozco por reseña oral y por la curiosidad que en mí despertó esa hazaña. Habían venido solos, por medios propios, nadie les dio una mano, salvo la invitación que la gobernación del Chaco había formulado.
Después el olvido, olvido que añun continúa. Hoy es posible ver que algunos pocos que quedan de esa patriada y sus descendientes, aquellos que vinieron de Salta, están cada día más pobres y olvidados.
Algunos de ricos ganaderos, hoy, han pasado a ser mano de obra en la cosecha de algodón. ¡Que ironía del destino! ¡pobres y olvidados! Estoy persuadido, señor, que esta gente, hizo patria a su manera, enla única que conocían.
Digo,señor que creo conocer algo de aquellos sucesos porque el que suscribe es uno de los seis hijos de don Rolendio Palavecino, don Rolendio amó entrañablemente el lugar donde después vivió toda su vida chaqueña y mantuvo, hasta sus últimos días el orgullo de ser salteño no solamente en espíritu sino también en costumbres y hábitos.
Por parecer impropio y porque mis padres no me perdonarían no deseo pedir homenajes a ellos -que sobradamente se lo merecen- pero sí señor, sería justicia recordar alguna vez a éstos "pioneros olvidados".
Sin otro particular, aprovecho la oportunidad para saludarlo con distinguida consideración y respeto.
Firma: Ing. D. Palavecino-DNI 7.418.873-Madrid 281-Barrio Santa Ana-Villa María-Córdoba
Este Blog es un "HOMENAJE" a los "Pioneros" que llevaron adelante una verdadera epopeya, que se agiganta cuando sabemos que nunca fueron apoyados, menos sostenidos, para llevar adelante su empresa. Ellos contribuyeron -ya lo hemos dicho- a proyectar a Formosa como una productora ganadera sustantiva.
Lo mismo podemos decir del Chaco. Ambas corrientes tienen un origen común y han debido superar peripecias semejantes.
A todos los que proceden de estas vertientes, nuestro afectuoso saludo y les anticipamos que pronto entregaremos otras notas sobre los "Palavecino".


