
Causas.- El Gobierno Nacional estaba empeñado en suprimir también en el norte del país la frontera interior para llevar su dominio al límite internacional, siendo la ocupación del Chaco preocupación constante; y ya en 1881 se planeaba explorar ese territorio y en 1883 se proseguía en ello para conocerlo bien, a fin de poder preparar expediciones importantes para la conquista del los territorios del Chaco central y sur, y complementar la seguridad de las colonias existentes y las que se hallaban en vías de formación.
Según se desprende, esto se realizaba cuando el ejército emprendió la campaña del Río Negro con las subsiguientes de Villegas (1881 a 1883) en los territorios de Neuquén y Río Negro, es decir, actividades simultáneas en las dos fronteras con los indios.
Campaña de Solá.- El 20 de mayo de 1881 el comandante Juan Solá empezó una expedición de reconocimiento del territorio y de las indiadas desde el importante fuerte de Dragones (Salta, a 100 Km al este de Orán), avanzando de paso los fortines y llegando hasta Formosa, por el Chaco, el 13 de septiembre del mismo año. Dicho jefe partió con sólo unos 70 hombres de un escuadrón movilizado, víveres para un mes, inclusive ganado en pié, 200 mazos de tabaco y algunas chucherías para los indios; su marcha se hizo por el centro de la zona comprendida entre los ríos Pilcomayo y Bermejo (Chaco central), en gran parte por el norte del Teuco, llegando a destino después de 115 días de marcha y de soportar grandes penalidades y aun hambre, éstu último porque los abastecimientos de la salida eran para solo 30 días y la expedición duró tres veces más. Los indios, sin embargo, no habían constituido ningún obstáculo en la travesía, por el contrario, sirvieron de guía en las dos terceras partes del recorrido, no así en la última, en que sus habitantes, los tobas, habían huido abandonando sus tolderías, lo que hizo que la columna extraviara el rumbo, alargara grandemente su recorrido y llegara apié y descalza, aparte de hambrienta, a las proximidades del río Paraguay, como 50 kilómetros aguas abajo del pueblo de Formosa, donde pudo orientarse. Desde allí fue transportada a Formosa por vía fluvial, dado el estado de los hombres y animales. El presidente Roca, creyendo la expedición perdida, había ordenado al gobernador, Coronel Bosch, destacase una comisión de 100 hombres en la búsqueda. En Buenos Aires, Solá, ya coronel, entregaba el cróquis y memoria descriptiva de la expedición.
Bibligrafía: " Historia de las Guerras Argentinas" - T. II, de Félix Best - Graficsur SRL - 1983.

No hay comentarios:
Publicar un comentario