domingo, 5 de agosto de 2007

Haciendo rayar el suelo con los garrones...

"...el domingo por la tarde comenzó la verdadera fiesta. Hombres y mujeres, luciendo trajes nuevos, ponchos, mantas de vicuña, cintas y pañuelos de seda, verdes, rojos o azules y montando los fletes más gordos y de mejor estampa, enaperados con las prendas de más valor, en que la plata y las caronas de tigre se apreciaban por su costo, y los lazos, maneas, lonjas y riendas por el buen gusto y habilidad de sus diseños, toda esa gente dispuesta a divertirse, se congregó en los sitios donde se vendía licor o en las proximidades de la cancha de carreras.
Los jinetes galopaban de un boliche a otro, cantando al son de las cajas o apiñándose junto a los guardapatios, donde hombres y mujeres, para demostrar la maestría y fuerza de sus caballos se metían como cuñas en medio de la multitud que trataba de impedirles el paso. Algunas mujeres se apartaban solas, galopaban un trecho para tomar campo y luego volvían grupas a todo escape, inclinadas en el pescuezo del caballo, ahogando una canción en la violencia de la carrera, llegaban como una tromba a pocos pasos de la multitud y cuando el choque parecía inevitable, sujetaban al bruto, haciéndole rayar el suelo con los garrones, y ahí quedaba quieto, la boca llena de espuma, humeantes las narices. Y entonces las amazonas lanzaban un grito de triunfo o desafío¨
- ¡Jí, Jí, Jí, Jíí!..."

El fragmento trae a la memoria éste recuerdo, ésta imagen en su casa de Juan G. Bazán (Formosa). Montada en un zaino oscuro, caballito criollo, grácil, elegante y proporcionado, doña Juana Valladares lucía su natural galanura criolla. Sostenía las riendas con delicada firmeza ,haciendo mover el animal a izquierda, a derecha y de pronto lo detenía hasta casi inmovilizarlo y con imperceptible movimiento nuevamente lo azuzaba para cobrar plena carrera y sujetarlo repentínamente, casi encima de la gente...Después, bajaba del caballo, tomaba la "caja" y entonaba unas coplas que todos acompañaban con alegría.

Este fragmento del capítulo La Fiesta, del libro Los Dos Nidos, de Federico Gauffin, describe vívidamente las costumbres de los "chaqueños". Esos mismos que poblaron el Oeste de Formosa.
Federico Gauffin es el autor del libro En Tierras de Magú Pelá y Alma Perdida, además del citado en el párrafo anterior, habiendo captado con toda fidelidad el carácter, costumbres y valores típicos de aquellos criollos que son nada mas ni nada menos nuestros mayores y quienes han marcado una impronta, que debemos rescatar, preservar y difundir.



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